INFORMACIÓN
Para el paciente
Recomendaciones generales para el cuidado de la voz en adultos
Al igual que otras muchas cosas, la voz es uno de nuestros signos de identidad, la manera que tiene nuestro entorno de reconocernos sin necesidad de mirarnos. Por eso, aquí os dejo algunas pautas generales para el cuidado de tu voz.
¡Ojo! No es normal que nos quedemos sin voz después de ir a un concierto o pasarte toda una mañana dando clase. Si es tu caso, lo mejor es que pidas cita con tu otorrino para descartar causas orgánicas (nódulos, pólipos…) o funcionales, y que acudas a un logopeda que te transmita confianza para empezar a trabajar sobre ello.
Intenta no forzar la voz cuando nos encontramos en ambientes ruidosos. No hablar gritando.
Intenta no hablar en exceso: es un comportamiento de abuso vocal.
No se debe hablar más de cuatro horas, ni cantar más de dos horas al día. Por cada hora de habla hay que descansar al menos un par de minutos.
Intenta no llegar a utilizar aire residual: no se debe hablar con el último aire que nos queda. Para saber si estás llegando a usar este aire residual, puedes comprobarlo si sientes en ocasiones sensación de ahogo al hablar.
Evita tensiones de la musculatura de la cara, el cuello y los hombros.
No fumes. Es una de las principales causas de cáncer de laringe y de otras afecciones.
Evita el consumo de cafeína, teína y alcohol. El exceso de estas bebidas tiene una acción diurética sobre el organismo que reduce la hidratación de las cuerdas vocales.
Mantén hábitos de descanso saludables. La fatiga general del cuerpo se refleja en la voz. Además, los buenos hábitos de sueño y relajación ayudan a prevenir periodos de estrés que afectan de manera negativa a nuestras cuerdas vocales.
Evita tomar bebidas muy frías o calientes, así como la comida excesivamente picante. Irritan la faringe, que forma parte del sistema de resonancia de la voz.
Intenta mantener una postura corporal correcta. Una postura inadecuada produce compensaciones musculares que pueden afectar a la laringe y al cuello.
Atiende a los síntomas de alarma que nos da el cuerpo: aumento de las disfonías, mayor tiempo de recuperación, incremento de la fatiga vocal y cambios acústicos en la voz.
Mantén una hidratación continua a lo largo del día: es muy importante mantener nuestras cuerdas vocales bien hidratadas. Para ello, bebe pequeñas cantidades de agua de forma continuada, sobre todo en periodos de mayor exposición de la voz.¡Y muy importante!Combinaesta hidratación con ejercicios de hidratación profunda
Realiza ejercicios de calentamiento y enfriamiento vocal antes y después de periodos prolongados de exposición de la voz.
Evita el carraspeo, pues es un traumatismo directo sobre tus cuerdas vocales.
Cómo comunicarte con tu familiar con afectación en el habla y el lenguaje por un daño neurológico
El impacto emocional que tiene en nuestra vida que algún familiar sufra un accidente cerebrovascular o un traumatismo craneoencefálico es enorme. Además, si cursa con alteraciones en el habla o el lenguaje es posible que nos encontremos perdidos o frustrados por la necesidad de querer todo lo que esté en nuestra mano porque la situación sea lo más sencilla posible para todos.
Aquí te dejamos algunos consejos que ayudarán a tu familiar en su proceso de rehabilitación del habla y el lenguaje, en conjunto con el proceso terapéutico:
Háblale como le hablarías a una persona adulta, no como a un niño
A la hora de la comunicación, evitar cualquier ruido de fondo (televisión, radio o varias personas hablando a la vez).
No hablar demasiado rápido. Intenta utilizar frases cortas
Aceptar y apoyar todos los esfuerzos de comunicación de nuestro familiar
Utilizar gestos y ayudas visuales siempre que sea posible, en función de las capacidades
Fomentar que intente comunicar con el entorno, sin corregir continuamente ni adelantarse a lo que quiere decir.
Signos de alarma en disfagia
Siempre decimos que los logopedas tenemos la suerte de trabajar con la calidad de vida de las personas. Sin embargo, en el caso de la disfagia la cosa se vuelve algo más complicada porque la presencia de esta puede conllevar a procesos de enfermedad graves (neumonías por aspiración).
Además, la prevalencia de personas con disfagia en España es la misma que de personas diagnosticadas de diabetes.
Por eso, aquí te dejo algunos signos de alarma que nos pueden indicar presencia de disfagia:
Pérdida de peso y/o masa muscular
Tos o carraspeo cuando comemos o bebemos
Sensación de cuerpo extraño en la garganta
Febrícula sin motivo aparente
Presencia de moco en la garganta sin motivo aparente
Neumonías/infecciones respiratorias recurrentes
Reflujo tras las comidas
Signos de asfixia al ingerir alimentos y/o bebidas
Necesidad de tragar varias veces
Miedo a determinados alimentos
Incapacidad de mantener el alimento dentro de la boca
Que el acto de comer sea un momento de estrés
Pautas generales para el paciente con disfagia y sus familiares
Evitar los alimentos de doble textura (naranja, sandía, leche con cereales, magdalenas mojadas en leche, sopa con fideos…).
Evitar los distractores y hablar durante las comidas, para proteger la vía aérea
Estar, en la medida de lo posible, sentado y erguido mientras comemos (si es necesario, poner cojines para mantener la espalda recta).
No acostarse inmediatamente después de haber comido (esperar por lo menos 30-40 minutos) para evitar posible reflujo
Hacer hincapié en mantener una buena higiene bucodental.
Si no hay un buen control del agua dentro de la boca o hipersensibilidad al cepillo de dientes, lavar con una gasa con clorhexidina.
No llevar a la boca grandes cantidades de alimento
Evitar el uso de pajitas.
Evitar tragar con la cabeza hacia atrás
Situaciones que entran dentro de lo normal/esperado en el desarrollo del lenguaje de nuestro hijo
Cuando detectamos alguna dificultad en el desarrollo del lenguaje de nuestro hijo, podemos tender a pensar que ya todo está relacionado con eso.
También sucede al revés, hay situaciones que pensamos que son normales y lo son, pero siempre teniendo en cuenta la edad en la que se encuentra nuestro peque.
Aquí os dejo algunas de estas situaciones que, dentro de las edades marcadas, se encuentran dentro de la normalidad.
Aunque recomendamos que, si sentís que vuestro hijo tiene dificultad en el desarrollo del habla y del lenguaje, elijáis a un logopeda que os transmita confianza para que os guíe sobre cuál es la mejor manera de proceder.
Nuestro hijo solo nos señala o nos lleva de la mano hacia lo que quiere (9-24 meses aprox.)
Nuestro hijo utiliza una misma palabra para todo (12-24 meses aprox.)
Nuestro hijo empieza a decir una palabra, pero de repente deja de usarla (12-18 meses aprox.)
Surgen pequeños bloqueos/tartamudeos en su lenguaje (depende de la respuesta del adulto).
Nuestro peque utiliza una única sílaba para decir cada palabra (12-24 meses aprox.)
Pautas para casa durante el desarrollo del lenguaje de nuestro hijo
Como siempre menciono en consulta, los padres no nacéis con un libro debajo del brazo en el que se os dan las directrices a seguir en todos los momentos de la educación de vuestros hijos.
Por eso, tanto si sentís que vuestro peque está teniendo algunas dificultades en el desarrollo del lenguaje como si no, por aquí os dejo algunas pautas – aplicables a todos – que suelo explicar en consulta a la hora de comunicarnos con ellos:
Eliminamos (en la medida de lo posible) los diminutivos (decid “perro” en lugar de “perrito”, “gato” en lugar de “gatito”, “casa” en lugar de “casita”).
Damos espacio para nuestro peque nos pida ayuda y lo reforzamos verbalmente.
Damos espacio y tiempo para la comprensión del mensaje/pregunta que le hemos transmitido.
No corregimos directamente, sino de manera indirecta.
Reforzamos el lenguaje y la comunicación, también de manera indirecta.
Reforzamos a nuestro peque y nos centramos y valoramos todo lo que hace bien y consigue, sin fijarnos exclusivamente en mejorar los aspectos en los que hay dificultad